miércoles, 19 de noviembre de 2008

ALERGIA

¡Por Dios! Justo cuando en el anterior post estaba pensando en cerrar el blog, aparece algo sumamente interesante para contar. Algo tan poderoso que me hace lagrimear, moquear, querer tirarme en la cama sin hacer nada y sentirme un trapo de piso, es digno de ser contado en este blog. Así es, voy hablar sobre... ¡mi alergia! Síiiii. Esta puta alergia que me está volviendo loco. Lo más llamativo e interesante es que cuando me preguntan a qué le tengo alergia, siempre respondo lo mismo: "Emm, no sé, che. Siempre me agarra en esta época". Pero esta vez me agarró como nunca.
Creo que me voy bajando unos 23 paquetes de pañuelitos descartables, unas 15 tabletas de bayaspirina y como 10 pastillitas que me dijo mi vieja que es para la alergia... ¡¿Para que se haga mas poderosa la alergia, la puta madre?! Toda la tarde sonándome la nariz con lo primero que encontraba a mano: pañuelitos, en el lavatorio. Cuando me pudrí de levantarme de la mesa e interrumpir mis estudios, empecé a sonar para adentro, y cuando me quedaba sin pañuelitos, me pasaba la mano. Creo que perdí sensibilidad en la nariz de tanto sonarme.
Y hoy a la tarde, hasta antes de entrar a la facu, venía moqueando (en realidad no hay mocos, sino, agüita). Y cuando llegué, como por arte de magia, desapareció la alergia. Solo por un par de horas nomás, hasta la clase de Electrónica Aplicada III. Obvio, las molestias siempre aparecen cuando no queres.
En fin, sigo viviendo...

lunes, 3 de noviembre de 2008

MMM... ¿LO BORRO O NO LO BORRO?

Estoy pensando seriamente en cerrar mi blog.
En un principio imaginé que en algún momento me iba a embolar. No porque no haya estado convencido de hacerme uno, nada que ver; sino que yo soy así, me entusiasmo con algo y lo hago, pero me cuesta mucho mantener constancia y regularidad en mis emprendimientos. De hecho, creo que estas dos palabras siempre fueron un problema para mi.
Si bien abrí este blog en uno de esos arranques que por ahí me agarran, me gustó mucho poder compartir mis historias y que haya alguien que no conozca leyéndolo del otro lado. Y si con algunas de las cosas que publiqué en este tiempo logré sacarle una sonrisa a alguien, habré logrado el cometido que me propuse desde el primer momento. La verdad es que es una forma muy buena de expresarse y de mejorar la escritura.
Bueno, pero por ahora nada más estoy PENSANDO en cerrarlo. Y yo soy de esos chabones que piensan mucho las cosas antes de hacerlas, así que por ahí, durante este momento de "pensamiento", capaz que encuentro algo más para escribir o contar que valga la pena y lo meto acá.
En fin, vamos a ver que hago...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

CARNICERIA ACADEMICA

Eso es la facultad a donde voy.
Hay que empezar a contar desde el principio para saber cómo nos sentimos mis compañeros y yo a esta altura de la carrera.
Cuando estaba en 2º año de ingeniería, se hizo en la facultad una evaluación a cargo de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria, la CoNEAU. Sus principales funciones son:

  • Evaluación de proyectos institucionales de nuevos establecimientos privados y estatales.
  • Evaluación externa de instituciones.
  • Acreditación de carreras de grado reguladas por el Estado.
  • Acreditación de carreras de posgrado.
  • Evaluación para el reconocimiento de entidades privadas de evaluación y acreditación universitaria.

Lo cual me parece bárbaro, ¿quién no quiere un buen nivel de educación?
El problema viene cuando una carrera no cumple con los requerimientos mínimos, y por lo tanto, no acredita para que se pueda seguir dictando. Ahí estás en un problema… nosotros, los alumnos, digo. Y eso fue lo que pasó.
Eso quería decir que para nosotros, los alumnos de segundo año, teníamos una sola oportunidad de recursar alguna materia en caso de ser necesario.
Cuando estaba en 3º recursé una materia, lo que me sentenciaba a no tener que volver a recursar porque iba a estar hasta las manos. A esta altura, ya en 5º año, te das cuenta de todos los problemas que trajo el hecho de que no se acreditara la carrera. Cosas de las que cuando recién empezás a estudiar, no sos conciente:

  1. Tenés un montón de presión encima. Sabés que tenés que aprobar cada uno de los parciales de cada materia que estés cursando para poder regularizarla.
  2. Cuando termines de cursar vas a estar acarreando entre 10 y 15 finales para rendir, incluído el proyecto final, materia que es la última en rendirse y consiste en presentar un proyecto, no solo en papel, sino también armado.
  3. Una vez finalizada la cursada del proyecto final, tenés dos años para presentarlo terminado; lo que quiere decir que en esos dos años tenés que rendir toooodos los finales que te quedan, ya que no se puede rendir el proyecto final sin haber rendido todas las materias previas.
  4. Por otro lado, también tenés que hacer 200 horas de cátedra supervisada en algún lugar. O hacer algún proyecto que te lleve esa cantidad de tiempo.
  5. Un problema grave es el vencimiento del proyecto final. Si pasan esos dos años y no lo presentaste (suponiendo que hayas rendido todos los finales), se vence la cursada de la materia y del proyecto per se, quiere decir que tendrías que bucarte un nuevo proyecto para hacer.
  6. Para cuando nosotros terminemos de cursar, muchos de nuestros profesores ya no van a estar dando clases en la facultad ya que somos la última promoción, lo que implica que quizá tengamos que rendir algún que otro final con algún profesor que probablemente no tenga la menor idea de lo que te está tomando. Lo cual te puede beneficiar o jugar absolutamente en contra.
  7. Todos estos problemas te fuerzan a hacer notas para posponer vencimientos de materias, pedir mesas especiales. Tenés que andar buscando a los profesores para ver si te pueden tomar porque en la facultad ya no los vas a ver. Y, en el peor de los casos, nos tendríamos que ir a rendir a otra facultad del país.

La vida del estudiante es difícil…

miércoles, 13 de agosto de 2008

JUEGOS OLIMPICOS (2)

¡Che, como se aprende con estos Juegos Olímpicos!
Estaba hablando con mi viejo y le pregunto:

- "Che, ¿estos juegos no eran en Pekín?, yo siempre escuché que los JJ.OO eran Pekín 2008"
- "Sí, boludo, los chinos a Pekín lo pronuncian Beijing"
- "Naaah, no jodas, ¿en serio?"
- "Sí"
- "Fuaaa, todos los días se aprende algo nuevo"
- "Yo lo leí anoche en un foro"

Me voy a acostar que mañana juega temprano la selección. Cualquier cosita que siga aprendiendo, la voy a compartir por acá, en el Libro gordo de Gavilán.

viernes, 8 de agosto de 2008

JUEGOS OLIMPICOS


Que copado que empezaron los Juegos Olímpicos. O como le ponen por ahí: JJ.OO. Hace poco me di cuenta el por qué se les pone sigla doble a algunas palabras. Es como por ejemplo: RR.PP, que quiere decir Relaciones Públicas; o EE.UU, de Estados Unidos. Se le pone la sigla doble porque la palabra está en plural, ¡re loco!
Bueno, volviendo a los JJ.OO. Me fascinan. Hay deportes que ni siquiera sabía que existían. Si fuera por mí, me quedo a verlos todo el día. He aquí el problema: son en China, eso quiere decir que como acá hay 11 horas menos, me voy a tener que quedar despierto cuando en realidad tendría que estar durmiendo, y que me tengo que quedar despierto cuando tengo que estar despierto; eso quiere decir que tengo que estar despierto todo el día, las 24 horas. Mmm, me parece que no da. Eso sí, ayer me levanté a las 8.45 de la mañana a ver a la selección Argentina de fútbol contra Costa de Marfil. Esperemos que hayan muchas medallas doradas para nosotros.
¡Aguante Argentina, carajo!

jueves, 10 de julio de 2008

RECUERDOS ANIMADOS

Hace poco salí con un par de amigos a tomar algo. Siempre charlamos de la vida: mujeres, deporte, familia, etc, etc. Salió una charla de esas que te traen buenos recuerdos de la infancia.
El tema era: dibujos animados que veíamos cuando éramos pibes. Hay dos dibujos en que los tres coincidimos que veíamos: Los Thundercats y Los Halcones Galácticos.
“¡¡¡Ooooohhhhhhhhh!!!”, gritamos los tres al mismo tiempo en cuanto uno de nosotros los nombró. Instantáneamente me transporté a cuando tenía 4/5 años y me sentaba frente al televisor a la hora de la merienda para verlos.
Me acuerdo que yo tenía la espada de Leon-O (pronúnciese Leono).
Les dejo la intro de cada uno a ver si a alguien le trae los mismos recuerdos que a mí.

martes, 17 de junio de 2008

SALIDA DE SABADO

Un sábado salí con un amigo y dos amigas. Nos juntamos en la casa de una de ellas a tomar unas cervecitas pre boliche; destino: boliche de moda; buena música, buenos tragos, buenas minas. Me acuerdo que esa noche iban los de Gran Hermano, realmente cero interés por ver a esos giles; objetivo: pasarla bien.
Cuando decidimos salir (tipo 3.30/45 de la mañana), nos subimos al auto y partimos hacia dicho lugar. Al pasar por enfrente del boliche vemos que había una terrible cola que abarcaba unos 20 metros. En concepto, cola es exactamente equivalente a decir fila, pero en estos casos, cola es equivalente a cuatro filas en una. Una maraña de gente, todos amontonados, apoyándose unos a otros, cagados de frío. Como he comentado en alguna ocasión, la paciencia no es mi fuerte, por lo tanto decidimos dar una vuelta a ver si el embotellamiento de personas en la entrada del boliche cedía. Al pasar unos cuantos minutos volvemos a pasar por el lugar y no se había descongestionado nada;

- “¿Y ahora que hacemos?” -dijo alguien-.
- “¿Vamos al otro boliche?” -la misma voz-.
- “¡Vamos al otro boliche!” -otra vez la misma voz-.
- “Naah, no jodas” -dije, tratando de que alguien apoye mi grito de protesta-.

Al parecer nadie compartía mi voto, por lo tanto, fuimos al otro boliche. Hay que bancarse lo que diga la mayoría.
Al llegar a la entrada pude sentir el clásico sonido de la música cumbiera que todos conocemos. “¿Qué carajo hago acá?” -pensé-, acto seguido pasé por el detector de metales, después de haberme sacado el celular, el encendedor y las llaves, pero como esas máquinas siempre suenan, está el amigo que te revisa después. Cuando saco (con dolor) los $10 de mi billetera para pagar la entrada, la mina de la ventanilla me dice: “Son 15”; con más dolor aún, saqué los 5 que faltaban para que me dieran la entrada con una consumición de cerveza.
Al entrar y llegar al fondo hasta alcanzar a ver el escenario, vimos que habían dos vagos cantando… cumbia, obvio. Ambos tenían unos pantalones de jean anchos medios caídos y una remera roja XXL que les llegaba casi hasta las rodillas; calculo que hasta las rodillas porque con la vestimenta es como que perdés noción de la forma del cuerpo. Uno de ellos tenía un sombrero pescador y por la parte de atrás de la cabeza le salían dos mechones más largos de pelo cubriéndole la nuca; y el otro tenía una gorra con la visera chata hacia atrás con la inscripción NY, ese ya se ganó mi desagrado, igual no creo que le importe.

- “¿Y estos quiénes son?” -le pregunto a una de las chicas-.
- “Cumbietón” -me responde-.
- “¿Cumbi, qué?”.
- “¡Cumbietón!, mezcla de cumbia y reggaeton”.

Ah, bueeh, cumbietón, re originales los muchachos, ¿por qué no le pusieron “Reggumbia”?, ¿no era lo mismo?. En fin, no me voy a poner a discutir el nombre de este grupo ni su significado.
Luego de bailar y tomar algo, vimos que se subió una señorita al escenario, una bailarina del lugar. Creo que ninguna parte de la palabra “bailarina” le quedaba a este especimen. A ver como la describo. Una chica que se notaba que no estaba en su peso habitual, sin ser yo nutricionista puedo afirmar eso; tenía una remerita bastante apretada y una pollerita de unos 30 centímetros de “largo” que no alcanzaban a cubrir la totalidad de su culo, aproximadamente dos tercios del mismo. Lo más impresionante fue cuando esta señorita meneaba, ¡por Dios!. Lo peor vino después, cuando seguidamente a ésta se subió otra chica con una vincha con orejitas de conejo y una calza enteriza negra, que de cuerpo era el doble que la anterior y, para no ser menos, también impresionó a todos con su meneito. Por un momento creí estar viendo animal planet. Es como cuando ves la pelea entre una serpiente y una tarántula, que no podés sacarle la vista de encima de lo impresionante que es, por más desagradable que sea e impresionable que seas.
Después de este acto deplorable, siguieron cantando los muchachos de Cumbietón. Lo que me sorprendió de estos pibes es que son de San Isidro, Buenos Aires. ¿Ese no es uno de los lugares más chetos de allá?, ¿del punchi punchi, del agüita con éxtasis y demás?.
Más allá de todo, la pasamos muy bien. Nos quedamos toda la noche ahí, disfrutando de Cumbietón, las bailarinas y algún que otro personaje.
Solo otra salida de sábado.

domingo, 1 de junio de 2008

LA NOVELA DE LA TARDE

Si hay algo que falta en el mundo es imaginación. Más en el mundo de las telenovelas. Las novelas de todo el mundo son iguales. Siempre la misma historia. Siempre los mismos problemas. Siempre el mismo final feliz.
La típica, una muchacha pobre que conoce al amor de su vida: un multimillonario dueño de una fortuna heredada, con una madre que no parece la madre, sino la hermana, la cual es una bruja. Actrices como Thalía y Natalia Oreiro han estado en novelas como esta. Thalía en Marimar, María la del barrio; y Natalia Oreiro en Muñeca brava.
La base es la dicha anteriormente. Después solo resta contar cómo se conocen y generar la mayor cantidad de conflictos como para tirar toda una temporada, finalizando con un final feliz que obviamente solo pasa en la televisión.
Se podría empezar con que la pobre desdichada es una cartonera, la que tiene como amigo un perro sucio que no es de ninguna raza al cual le habla y le cuenta todo. Ella vive en una villa con la abuela porque sus padres murieron cuando era chiquita.
Bien, vamos a la parte en que se cruzan por primera vez.
Ella está buscando, como todos los días, un poco de cartón en una vereda con su perro roñoso. Él va en su Mercedes Benz descapotable, con lentes oscuros y la cabellera rubia al viento, acompañado de su madre y el Caniche Toy. La muchacha cruza la calle, y cuando va llegando al otro lado de la vereda sus miradas se cruzan. Instantáneamente se enamoran perdidamente uno del otro. El primer contacto se realiza cuando un día él pasa solo por el mismo lugar y advierte que unos vándalos malvivientes le están robando el cartón que tanto le había costado conseguir en el mundo de mierda que le tocó vivir. Heróicamente la defiende y se quedan charlando un rato. Ella tiene un nombre como Juana Perez y él uno como en todas las novelas mexicanas, algo como Luis Fernando de los Valles, o alguno que diciendo los dos nombres consecutivamente quede bien.
Lo más entretenido es el nudo de la novela. Cuando se generan los problemas y pasan cosas realmente grosas. Lo que me sorprende es que todos los descubrimientos se hacen de la misma manera: están charlando dos personajes, y un tercero escucha detrás de la puerta un secreto que nadie sabía. O frases célebres como: “Soy tu padre”, y ese primer plano que le hacen a la otra persona mientras pasan la musiquita de la escena de la ducha de Psicosis. La muerte de algún personaje también es muy común. El accidente que dejó paralizado al protagonista, o con amnesia. La maldita ex novia del multimillonario que no quiere a la cartonera y le hace la vida imposible. El hijo no reconocido de alguno que aparece. Alguien que se queda ciego. El secuestro de algún personaje.
En fin, creo que ya han agotado todas las posibilidades que existen. Cualquiera puede escribir una novela, solo hay que saber inventar algunos problemas. O simplemente usar algunos que ya existan, total, ¿quién te va a decir algo?. Otro recurso es robar escenas de películas o series yankees, como se ha visto en producciones argentinas.
Y el final de la novela es indiscutido. Todos felices y contentos. La cartonera se casa con el multimillonario y viven en una mansión. Los malos muertos o locos en un instituto para dementes.
Asi que no se hagan los sorprendidos y no digan que no les avisé cuando estén viendo la novela y suceda algo de lo dicho.